Usos

En un principio, esta planta se cultivó para obtener la fibra que se extraía de sus duros tallos, utilizada como sustituto del yute utilizado para hacer arpillera. Más tarde, los calices de la planta se emplearon como colorante alimentario, y para la industria cosmetica, sobre todo en Alemania. Los calices resultan fáciles de encontrar en los mercados de Francia, entre la comunidad norte Africana como flores o jarabe. Las hojas verdes se usan como una especie de espinacas especiadas que los senegaleses añaden al arroz y al plato nacional de su país, el tiéboudienne, de arroz con pescado. En África, sobre todo en el Sahel, se prepara un té frio de la Jamaica con jengibre, endulcado, denominado karcadé. En el caribe este té se prepara a partir del fruto fresco y se toma en Navidad. En Trinidad y Tobago se produce incluso una bebida, denominada Shandy Sorrel, que combina este té con cerveza. En América Central se toma la Flor de Jamaica fria como bebida refrescante, o caliente como infusión, y con ella se preparan también mermeladas, salsas para carne, dulces, jarabes, sirop y una variedad de refrescos. Los mayores productores del mundo son China y India. La producción es menor en México, Egipto, Senegal, Tanzania, Mali y Jamaica, y la de mejor calidad del mundo procede de Sudán, aunque en poca cantidad.

www.flordejamaica.org